La semana del Hambre… Hermes y las contradicciones de Europa

El hombre blanco gusta de palabros griegos para apelar a la razón sin manchar su conciencia. Operación “Hermes” es una orden europea para controlar carreteras, estaciones de autobuses y ferrocarril, aeropuertos, y cazar inmigrantes sin documentos en regla para devolverlos a la pobreza de la que huyen. La cacería de 7 días, coincidió con la semana de la lucha contra el hambre en todo el mundo ¡Así se construye la solidaridad en Europa!; el mensaje es claro. En el viejo continente no hay refugio para los parias.

La vieja Europa se siente arruinada, el paro acosa al 9% de la población, el 20% en España. Sin embargo los ciudadanos españoles siguen siendo 12,9 veces más ricos que sus vecinos marroquíes; la mayor diferencia económica del mundo entre dos países vecinos; ¡pobres! ¿Por qué compartir con ellos nuestra mala racha?, blindemos nuestra tierra dice “Hermes” en Europa.

La semana “Hermes”, la del hambre en el mundo, también trajo barricadas y rebelión ciudadana en Francia. 3 millones de franceses luchan por preservar el bienestar conquistado y se rebelan contra la ampliación de la edad de jubilación. Los ecos de las barricadas silenciaron el lamento de los inmigrantes que en Francia, España, Alemania, Austria, Italia, Lituania… fueron cazados por pretender trabajar sin derechos, sin papeles y con un patrono burgués que les rebaja el sueldo para rascar mayor beneficio ¡estamos en crisis! La ONU avisa que vendrán tiempos peores, Europa necesitará 44 millones de inmigrantes antes de 2050 para garantizar el sistema de pensiones y el bienestar de los ancianos blancos. Pero ¿dónde se fue la razón? Hermes, es un nombre griego; significa anunciador de dioses, yo añado: injustos, prepotentes, desalmados, neoliberales de sangre fría y bolsillos llenos, malcriados en una burguesía egocéntrica y destructora , deshumanizados, asesinos que empuñan la avaricia y devoran al otro invocando al bienestar. Europa la vieja, la ilustrada se está convirtiendo en un monstruo salvaje y horrible. Pero 1.000 millones de hambrientos son imparables. Los inmigrantes cazados, los hambrientos expulsados, volverán. Y vivirán en guetos juntos con los 80 millones de europeos sin recursos, con los 19 millones de niños pobres del viejo continente; porque Europa se devora a sí misma.

Nota: para aquellos que queráis ver de cerca el acoso policial a los inmigrantes en España podéis visitar la exposición virtual de Olmo Calvo, David Fernández y Eduardo León. 3 fotógrafos españoles que ha recogido durante 1 año esta realidad silenciada.

Los recursos y la ayuda de HDM a tu disposición

Tras casi un mes del lanzamiento de HDM Educación ya tenemos online todas las fichas didácticas de los 8 capítulos de Historias del Milenio. Así que los más de 100 colegios, fundaciones y asociaciones que se han registrado hasta el momento tienen ya a su disposición todo el material de esta recién estrenada sección educativa.

Sin embargo poder acceder a los vídeos, a las fichas didácticas y a los recursos online es solo una parte de lo que HDM Educación (e Historias del Milenio) te ofrecen. A través de nuestro foro no solo podéis comunicaros con nosotros y hacernos llegar vuestras iniciativas y eventos, sino que además podemos ayudaros a difundirlas a través de nuestro Blog y nuestras cuentas en las redes sociales: FacebookTwitterYouTube y Vimeo. Así que si tienes algún proyectos que quieras compartir o dar publicidad ponte en contacto con nosotros bien a través de la sección “Eventos y Noticias” del Foro o bien por cualquiera de nuestros correos electrónicos.

Además nuestro foro se ha creado como un lugar de encuentro entre los docentes, además de un lugar donde buscar ayuda o consejo sobre la serie y las fichas didácticas, y de informarnos y conocer cómo os ha ido con estas fichas didáctivas. Estamos deseando conocer vuestras experiencias y saber cómo podemos mejorar.

Pobres condenados al desierto

Médicos sin Fronteras informa que entre 600 y 700 inmigrantes han sido abandonados en el desierto, entre Marruecos y Argelia, sin comida ni agua. A mediados de Agosto, las fuerzas de seguridad marroquíes iniciaron una campaña de redadas y detenciones masivas de africanos que esperan en este país el momento de lanzarse al mar para llegar a Europa. La ONG denuncia casos como el de una mujer recién parida que fue arrestada por la policía y encarcelada junto a su bebé. Tras 5 días en el calabozo, madre e hijo fueron trasladados al desierto. El coraje de esta madre y una fortaleza física y mental sobrehumana han permitido que ambos salven la vida; “Han conseguido volver a Oujda, pero ahora sufre un síndrome gastrointestinal agudo“, informa Médicos sin Fronteras.

Al leer esta información siento asco por la política, los gobernantes y una ciudadanía europea insensible y cómplice por su apatía y egoísmo. Todos sabemos que este atentado contra el ser humano se repite una y otra vez, sin que movamos un dedo. Nadie podrá decir que ignoraba estos hechos cuando la historia nos juzgue. Tras la crisis de la valla de Melilla vimos en televisión como la policía marroquí trasladaba en autobuses a los inmigrantes que trataban de entrar en España y los abandonaba en el desierto. Fue una noticia narrada, prácticamente, en directo las autoridades de este país no se esconden de las cámaras y nadie en Europa levanta la voz.

Hace unos años se nos encogía el alma, por unos segundos, cuando la televisión mostraba los cadáveres de los náufragos africanos. Ahora esa basura se tira fuera de nuestra frontera. Europa ha diseñado un fortín y paga a Marruecos para que gestione “a su manera” el excedente de inmigrantes que no deben tocar el “paraíso” bajo ningún concepto.

El gobierno “socialista” de Zapatero, reactivo los acuerdos del 92, firmados entre España y el reino Alauí, que regulan las expulsiones de personas de terceros países. Si un africano procedente de Marruecos pone el pie en España, Marruecos se compromete a admitirlo. Tras este acuerdo Europa se comprometía a financiar solidariamente los gastos de gestión de la inmigración. Europa se lavaba las manos para apuñalar por detrás a las millones de personas pobres que huyen de la nada. En España la opinión pública no permitiría abandonar, sin agua y pan, a un bebé recién nacido y a su madre. Pero si estos hechos ocurren en Marruecos, ¿ya no es nuestra responsabilidad?

Me niego a ser cómplice del genocidio contra los pobres, me niego a cruzarme de brazos y no levantar la voz, me niego a saber y callar ante el asesinato. Insto a todos los que leáis esta información a exigir a España que eleve su voz. Yo, ciudadana europea, exijo a mi gobierno que exija a Marruecos que ponga fin a estos abusos, a que respete los derechos humanos y las leyes internacionales. Por eso voy a enviar mi queja al Ministerio del Interior de España y al Ministerio de Exteriores. Estas son sus direcciones: [email protected] y [email protected]