Café para todos

Opino porque otros callan

Señora Ministra de Cultura:


No soy una experta en política internacional pero sí un ser humano. En el colegio aprendí que hace 35 años se produjo una Marcha Verde para expulsar a los españoles del Sáhara Occidental; y que tras lograrlo Marruecos se hizo con el territorio. Desde entonces el pueblo Saharaui, tras un combate perdido a fuego y muerte, vive desterrado en el desierto, y miles de personas vagan en el destierro sin derecho a un futuro.

No, no soy una experta, como muchos ciudadanos españoles, pero no se necesita una carrera diplomática para reconocer la injusticia. La Ministra de Cultura nos recomienda el silencio; lo siento pero no. Y menos, cuando la comunidad internacional y España a la cabeza de la comisión de los Objetivos del Milenio, no mueve ni un dedo ¡Que falsedad! Ni una condena; nada. Qué mayor objetivo que condenar la violencia utilizada para someter a un pueblo digno.

Nuestro patio arde y no lo vemos; claro no hay que molestar a los vecinos, no sabes cuando los podemos necesitar. El tablero de ajedrez diplomático es tan volátil que tus amigos se pueden convertir en enemigos de un día para otro. Marruecos pretende callarnos la conciencia con Ceuta, Melilla, convenios de pesca, negocios inmobiliarios, intercambios empresariales, energía, contratos de construcción… dinero y paz a cambio de injusticia y violencia. Piensa el gobierno que en esta aldea global todos nos necesitamos. Un silencio estratégico ¡que sufran los débiles! a cambio de nuestra estabildad. Esta es la política real.

Señora Ministra, yo no me callo y ustedes no me taparan la boca para gritar. El pueblo saharaui se merece una oportunidad, se merece una futuro y la libertad de expresarse  para que el mundo pueda les pueda escuchar. Esta es la verdadera democracia ¡Difícil eh!